AGREGA ESTE MINERAL A TU RUTINA, PERO NO CREAS TODO LO QUE DICEN EN INTERNET

Hay una afirmación que se repite cada vez más: “Después de los 60, beber solamente agua puede obstruir tus arterias y necesitas agregar un mineral para proteger el corazón”.

Suena alarmante, pero hay que separar la realidad del espectáculo.

El agua no obstruye las arterias. Al contrario, mantener una hidratación adecuada es importante para el funcionamiento normal del organismo y la circulación.

El mineral del que probablemente hablan es el magnesio, un nutriente esencial que participa en cientos de reacciones del cuerpo y que interviene en la función normal de los músculos, los nervios y el corazón.

Pero hay algo todavía más importante:

El magnesio no destapa arterias en 48 horas ni elimina las placas de colesterol.

Lo que sí puede hacer, especialmente cuando existe una ingesta insuficiente, es contribuir al funcionamiento normal del organismo.

El mineral que ayuda a mantener el equilibrio

Imagina tus vasos sanguíneos como una red de tuberías que necesita mantenerse flexible para que la sangre circule adecuadamente.

El magnesio participa en procesos relacionados con la función muscular y vascular. También interviene en el equilibrio de electrolitos y en la producción de energía.

Por eso una alimentación pobre en magnesio puede ser problemática.

Pero eso no significa que todas las personas necesiten tomar suplementos.

Una persona que obtiene suficiente magnesio mediante su alimentación probablemente no conseguirá un “corazón nuevo” por añadir más cantidad.

La clave no es consumir muchísimo magnesio. Es tener la cantidad adecuada.

¿Qué pasa después de los 60?

Con los años pueden aparecer cambios en la alimentación, la absorción intestinal y el funcionamiento de los riñones. Además, algunos medicamentos pueden modificar los niveles de determinados minerales.

Por eso, en adultos mayores es especialmente importante revisar la alimentación y los medicamentos cuando existen síntomas como calambres frecuentes, debilidad o alteraciones de los electrolitos.

Sin embargo, esos síntomas tienen muchas causas posibles y no deben atribuirse automáticamente a una deficiencia de magnesio.

¿Realmente puedes sentirte mejor en 48 horas?

Aquí conviene bajar el volumen del titular.

Si una persona tenía una deficiencia importante y comienza a corregirla, algunos síntomas podrían mejorar relativamente rápido. Pero no existe una regla según la cual el magnesio produzca más energía o “fortalezca el corazón” exactamente en 48 horas.

Y mucho menos significa que las arterias hayan quedado limpias.

La aterosclerosis es un proceso complejo relacionado con factores como colesterol, presión arterial, tabaquismo, diabetes, edad y otros factores de riesgo.

Ningún vaso de agua con magnesio elimina una placa arterial establecida.

Mejor obtenerlo primero de los alimentos

Antes de pensar en cristales o polvos, puedes incorporar alimentos que naturalmente contienen magnesio.

Entre ellos están:

Almendras y otros frutos secos.
Semillas de calabaza.
Frijoles y otras legumbres.
Avena.
Espinaca y otras verduras de hoja verde.
Aguacate.
Semillas.
Algunos pescados.
🥑 Batido sencillo rico en magnesio

Ingredientes:

½ aguacate.
1 plátano pequeño.
1 cucharada de avena.
200 ml de leche o bebida vegetal sin azúcar.
Canela al gusto.

Preparación:

Licúa todos los ingredientes hasta conseguir una mezcla cremosa.

No necesitas agregar polvo de magnesio para convertirlo en una bebida “medicinal”. La idea es utilizar alimentos nutritivos como parte de una alimentación equilibrada.

¿Y los suplementos de magnesio?

Aquí hay que tener cuidado.

El citrato, el cloruro, el glicinato y otras formas de magnesio no son exactamente iguales en tolerancia digestiva y absorción. Además, la cantidad de magnesio elemental es lo que importa al calcular cuánto aporta realmente un suplemento.

Por eso no recomiendo copiar una receta que indique “una pizca de cristales” o medir el suplemento con un grano de arroz. Esa medida no permite saber cuánto magnesio se está consumiendo realmente.

Y tampoco conviene asumir que 300 o 400 mg de suplemento son apropiados para todo el mundo.

Las necesidades dependen de la persona y de cuánto magnesio obtiene de los alimentos.

⚠️ Especial cuidado con los riñones

Este punto es fundamental.

Los riñones ayudan a eliminar el exceso de magnesio. Cuando su función está reducida, el mineral puede acumularse y provocar niveles peligrosamente altos.

Por eso, si tienes enfermedad renal, debes consultar antes de utilizar suplementos de magnesio.

También es recomendable revisar las posibles interacciones si tomas medicamentos de forma habitual.

Y si el objetivo es controlar la presión arterial, una arritmia o cualquier problema cardíaco, el magnesio no debe sustituir el tratamiento indicado por un médico.

¿Magnesio por la mañana o por la noche?

No existe una regla científica universal que diga que el magnesio por la mañana “da energía” y por

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