La vitamina esencial para aliviar el dolor de piernas y huesos

La vitamina D es necesaria para absorber el calcio y el fósforo, minerales que mantienen la dureza y fuerza de los huesos. Cuando falta, los huesos no se mineralizan correctamente y se vuelven blandos y débiles, una condición llamada osteomalacia.

El síntoma principal de la osteomalacia es el dolor de huesos, que afecta sobre todo a caderas, pelvis y piernas. También puede causar debilidad y rigidez muscular.

Un estudio clínico con pacientes derivados a reumatología encontró que la deficiencia de vitamina D era la única causa de dolor articular, mialgia y dolor óseo en muchos casos. El tratamiento con suplementos mejoró los síntomas en casi todos los pacientes, y la mejoría se mantuvo a los 6 meses.

Otras vitaminas a considerar

Si el dolor en las piernas es de tipo neuropático (hormigueo, ardor, sensación de quemazón), la causa puede ser deficiencia de vitamina B12. Esta vitamina es esencial para la vaina de mielina que protege los nervios. Su deficiencia puede causar neuropatía periférica, que suele empezar por los pies y las piernas.

Qué hacer

No te automediques a ciegas. Si tienes dolor persistente en piernas o huesos, lo primero es una analítica para medir los niveles de 25-hidroxivitamina D y vitamina B12.

Si la deficiencia se confirma, el tratamiento suele ser sencillo: suplementos de vitamina D (y calcio si es necesario) bajo indicación médica. La mejoría puede tardar semanas o meses en notarse, no es inmediata.

La dosis habitual para adultos sin deficiencia grave es de 600 UI/día hasta los 70 años y 800 UI/día a partir de esa edad, según recomendaciones generales. Pero si ya hay deficiencia, el médico puede indicar dosis más altas.

En resumen: la vitamina D es la pieza clave para el dolor óseo y muscular en las piernas. La B12 es importante si hay síntomas nerviosos. Pero la única forma de saber qué necesitas es medir tus niveles y seguir la indicación médica.

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