- Inoblog Salud
- 2026
- octubre
- 10
- La poderosa raíz
La poderosa raíz
. Uña de gato (Uncaria tomentosa)
Es la más estudiada para dolor articular. Una revisión de 2025 concluyó que la uña de gato puede reducir el dolor en personas con artrosis de rodilla, y que su efecto es comparable al de algunos antiinflamatorios en dosis bajas. Se le atribuyen propiedades antiinflamatorias e inmunomoduladoras.
Dosis habitual: 300-500 mg de extracto estandarizado, 1-2 veces al día. La corteza en decocción: 1-2 gramos por taza, hasta 3 veces al día.
Precauciones: Puede bajar la presión arterial y aumentar el riesgo de sangrado. No debe combinarse con anticoagulantes, antiagregantes, ni con medicamentos para la tensión. Evitar en embarazo y lactancia, y en personas con enfermedades autoinmunes o trasplantes (puede estimular el sistema inmune de forma indeseada). Puede causar molestias digestivas leves.
2. Cúrcuma (Curcuma longa)
La cúrcuma y su principio activo, la curcumina, tienen respaldo como coadyuvante en el tratamiento de la artrosis. La Sociedad Española de Reumatología la incluye entre las terapias complementarias con evidencia moderada para reducir el dolor y la inflamación articular.
Dosis habitual: 500 mg de curcumina estandarizada, 1-2 veces al día, con comida que contenga grasa (la curcumina se absorbe mal sin grasa). La cúrcuma en polvo: 1-3 gramos diarios.
Precauciones: No usar más de 6 semanas seguidas sin supervisión. Puede irritar el estómago y la vesícula. Interacciona con anticoagulantes (aumenta el riesgo de sangrado) y puede reducir la absorción de algunos medicamentos. Contraindicada en obstrucción biliar, cálculos biliares y embarazo.
3. Jengibre (Zingiber officinale)
El jengibre tiene evidencia moderada para dolor de rodilla por artrosis y para dismenorrea (dolor menstrual). Un metaanálisis de 2015 con 593 pacientes encontró un efecto favorable, aunque modesto, en artrosis.
Dosis habitual: 1-3 gramos de jengibre seco al día, en cápsulas o infusión. Para el dolor menstrual, 750-2000 mg al día durante los primeros días.
Precauciones: Igual que las anteriores, puede aumentar el riesgo de sangrado. Evitar con anticoagulantes. Puede causar ardor, acidez o diarrea. Evitar en cálculos biliares.
Otras raíces que se mencionan, con menos evidencia
-
Garra del diablo (Harpagophytum procumbens): evidencia moderada para lumbalgia y artrosis. Dosis: 600-1200 mg de extracto estandarizado al día. Contraindicada en úlcera gástrica, embarazo y con anticoagulantes.
-
Jengibre y cúrcuma suelen combinarse en productos comerciales, pero la evidencia de la mezcla es menor que la de cada una por separado.
-
Raíz de apio, raíz de perejil, raíz de diente de león: se usan tradicionalmente como diuréticos, no como analgésicos. No hay evidencia sólida de que alivien el dolor.
Cómo usarlas de forma segura
1. Antes de empezar, consulta a tu médico si tomas anticoagulantes, antiinflamatorios, medicamentos para la tensión, para la diabetes o inmunosupresores. Todas estas raíces interactúan con ellos.
2. Respeta la dosis y el tiempo. La cúrcuma no debe usarse más de 6 semanas seguidas. Las demás, con descansos periódicos.
3. No sustituyas el tratamiento médico. Si tienes artrosis diagnosticada, estas raíces pueden sumarse al tratamiento, no reemplazarlo. Si el dolor es intenso, persistente, te despierta por la noche o viene con hinchazón y fiebre, acude al médico. Eso no se resuelve con raíces.
4. Compra productos con registro sanitario. Muchos suplementos "naturales" no declaran su contenido real. Busca sellos de calidad y evita productos sin trazabilidad.
Resumen
La uña de gato, la cúrcuma y el jengibre tienen respaldo real, pero modesto, para el dolor articular y muscular. No son analgésicos potentes ni curan enfermedades reumáticas. Sirven como complemento, con dosis controladas y bajo supervisión médica. Si alguien te promete que una raíz "elimina el dolor para siempre", está exagerando. La evidencia dice: alivia un poco, con constancia, y con precauciones.