ADIOS PERDIDA MUSCULAR

La evidencia más sólida sitúa el objetivo de proteínas en ≥1,0–1,2 g/kg de peso corporal al día para adultos mayores, con especial énfasis en las proteínas ricas en leucina. Esto significa que, para una persona de 70 kg, hablamos de 70 a 84 gramos de proteína diarios, repartidos entre las comidas.

Algunas opciones con respaldo, además del huevo:

Pescados grasos (salmón, sardinas, caballa): aportan proteínas de alta calidad y omega-3 con efecto antiinflamatorio.

Yogur griego: concentra proteínas lácteas y calcio; convenientemente, es mejor elegirlo sin azúcares añadidos.

Carnes magras y pollo: fuente directa de aminoácidos esenciales.

Legumbres y soja (lentejas, tofu, edamame): opciones vegetales válidas, aunque su perfil de aminoácidos requiere combinarlas cuidadosamente a lo largo del día.

⚠️ Advertencia clave: sin ejercicio, la proteína por sí sola no hace milagros.
Ningún estudio serio afirma que consumir más proteína "aumente la masa muscular más rápido" por sí solo. El consenso es que una ingesta adecuada de proteínas debe ir acompañada de entrenamiento de fuerza progresivo para que el músculo responda. Sin ese estímulo mecánico, el organismo no aprovecha al máximo los aminoácidos para desarrollar masa muscular.

En resumen: no descartes los huevos, no busques un sustituto milagroso y no esperes resultados "rápidos". Lo que sí funciona es una ingesta suficiente y bien distribuida de proteínas, combinada con ejercicio de fuerza, no un alimento milagroso.

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